Es una locura que permitiéramos esto. Es una locura que nadie haya hablado realmente de esto ni se haya presentado antes. Es UNA LOCURA que demos ayudas a los ilegales, y es una locura que cualquiera que reciba un céntimo de los contribuyentes pueda enviarlo al extranjero. Muchos de nuestros problemas, quizá todos, son autoinfligidos.