Lo que pasa con internet es que solo son las voces de los crónicamente en línea. Es la izquierda crónicamente online y la derecha crónicamente online. Es la clase de ansiedad. El verdadero medio, los creadores y productores reales, ocupados con trabajos, familia, sus comunidades y su fe, los que aportan valor real están offline y tratando de ocuparse de sus propios asuntos. Un día se verán obligados a involucrarse en la guerra cultural, contra su voluntad la política vendrá a por ellos, y estarán furiosos.