2026 se suponía que iba a ser diferente. Todos llegaron esperando una carrera fácil. Pero el mercado no recompensa las expectativas, premia la paciencia. Tenemos la bomba. Ahora nos van a hacer la prueba. Y aquí es donde la mayoría de la gente acaba despedazada, con sobreoperaciones, por venganza, persiguiendo velas verdes. Así que aquí va la jugada: El riesgo sigue siendo pequeño. El efectivo sigue listo. Solo acepto montajes limpios, no esperanza.