Las manifestaciones en todo Irán parecen intensificarse, con fuerzas de seguridad y unidades del IRGC intentando activamente reprimir la mayoría de las concentraciones. Los informes indican disparos esporádicos y erráticos en múltiples ubicaciones, junto con casos de civiles que se resisten a las fuerzas de seguridad y prenden fuego a edificios y símbolos gubernamentales. Con las interrupciones generalizadas de internet y el corte de líneas telefónicas, la información en tiempo real sigue siendo limitada. Sin embargo, en general, hay una presencia fuerte y persistente de protestas sobre el terreno.