Si dejamos que la IA extraiga nuestra escritura, código, imágenes y vídeos, los mezcle todos y nos los venda de vuelta, ¿cómo vamos a ganarnos la vida? ¿Quién quiere seguir alimentando a la IA gratis? ¿Quién quiere escribir y publicar un proyecto si la IA lo raspa y repite cada línea sin devolver tráfico ni atribución? A pesar del inmenso potencial de la IA, hay muchas preguntas difíciles que debemos responder.