Mañana podría ser algo grande. Podría llegar una resolución sobre la constitucionalidad de los aranceles. Aproximadamente 150.000 millones de dólares en derechos están en juego. Si se anula, es un alivio repentino de costes más expectativas de reembolso, lo que equivale a un relajamiento fiscal. Si se mantiene, esos costes se mantienen, pero los mercados tienen certeza.