Esto tiene tanto sentido como prohibir a los grandes inversores institucionales comprar alimentos porque la gente come alimentos, no las corporaciones. Este es el tipo de tonterías socialistas que esperarías de Mamdani, y le saldrá mal. Todo lo que hace es recortar la inversión en construcción de viviendas, lo que limita aún más la oferta y, adivina qué, hace subir los precios. Sabemos que esto ocurrirá no solo porque es lógica básica, sino porque ya ha ocurrido cada vez, en todos los lugares donde se ha intentado. Si quieres bajar los precios de la vivienda, necesitas aumentar la oferta de viviendas. Y para ello, hay que derogar leyes que faltan al respeto a la propiedad privada y permitir que la gente construya.