¡Guau! Los investigadores ofrecieron a monos rhesus ancianos sesiones diarias de una hora de estimulación auditiva a 40 Hz (un sonido de baja frecuencia) durante una semana. En los monos, los niveles de proteínas β-amiloide relacionadas con el Alzheimer en el líquido cefalorraquídeo más que se duplicaron, y este aumento persistió durante más de cinco semanas tras el tratamiento, lo que sugiere que la estimulación sonora a 40 Hz podría ayudar al cerebro a eliminar proteínas tóxicas y podría ser una terapia no invasiva prometedora para la enfermedad de Alzheimer.