Enhorabuena a la incomparable Julie Menin por convertirse en la primera oradora judía en la historia de la ciudad de Nueva York. La elección de Julie como presidenta es un recordatorio oportuno y atemporal de que Nueva York es, y siempre será, una ciudad para todos. Sea cual sea tu raza, religión, color o credo, somos un solo Nueva York: bienvenidos a todos y sin excluir a nadie.