Recientemente tuve una conversación con un fundador. Compartía su frustración porque su cuenta no crecía. Le pregunté cuántas horas dedicaba a la semana a su contenido, me dijo 2 horas. Ese era el problema. Le mostré mi horario y lo satisfecho que era lo que más dedicaba a la semana. Entendía que el esfuerzo que tenía que poner no era un 10% ni un 20% más. Era diez veces más.