Un médico estadounidense analizó los mismos análisis de sangre en dos precios. Las mismas pruebas. Mismo laboratorio. ¿Con seguro? 1.086,75 $. El paciente paga 252,12 dólares. ¿Pagar en efectivo? Ese MISMO análisis de sangre cuesta 44 dólares. Eso no es sanidad. Es un sistema de precios amañado diseñado para mantener ricas a las aseguradoras.