Rusia ha desplegado un submarino y otros recursos navales en el Atlántico Norte para escoltar el petrolero de crudo sancionado y vinculado a Irán, Bella 1, ahora el Marinera, con bandera rusa y vinculado a Irán, hasta su aparente destino previsto en el norte de Rusia, según un funcionario estadounidense que habló con el Wall Street Journal.