Teníamos una visión más optimista y audaz para nuestro futuro en los años 60. La estafa de la izquierda durante los últimos 50+ años nos ha dejado sin alcohol y todo eso se refleja en nuestra arquitectura sombría, aburrida y pesimista y en nuestra infraestructura del tercer mundo. Puedes sentirte inspirado o animado cuando vas al aeropuerto a volar entre las estrellas o estar agradecido por el transporte público que hace que tu ciudad funcione y prospere. En cambio, lo temes porque es terrible y nunca funciona, o lo evitas por completo porque no quieres que te corten el cuello mirando el móvil, que te prendan fuego porque te has quedado dormido un minuto, o que te disparen solo porque has subido al vagón equivocado. No tenía por qué ser así, y no siempre fue así. Nos arrebataron nuestro futuro. Todos nosotros. Pero ahora, es hora de recuperar nuestro futuro. 🇺🇸🚀