Añade esto a tus propósitos de Año Nuevo: nada de acuerdos de apretones de manos. Sea lo que sea, que lo pongan por escrito. Eso que llevas posponiendo porque confías en la otra persona y ahora mismo no te apetece. La división de acciones, la comisión de recomendación, el ámbito de trabajo de "lo resolveremos más adelante". Nadie se casa esperando divorciarse, pero sucede. Una o dos horas ahora te ahorran meses de dolores de cabeza cuando tu mejor amigo o contacto de confianza en la industria resulta tener un recuerdo muy diferente de lo que aceptaste, o algo peor.