Al observar el crecimiento explosivo de la industria de la IA, desde la inteligencia incorporada hasta la AGI y la exploración espacial, la velocidad de la iteración tecnológica es impactante. Pensando en esas frenesíes de altcoins de hace unos años, ahora parece un poco ciego. La verdadera creación de valor reside en el avance de la tecnología subyacente, no en el bombo especulativo a corto plazo. Cuando la civilización basada en silicio sustituya gradualmente a la basada en carbono, la potencia de cálculo y el almacenamiento se convertirán en nuevos factores de producción. En este proceso de conversión, ¿qué tecnologías pueden precipitar realmente?