Hoy hablé con el gobernador Walz, y lo que estaba claro —como lo ha sido a lo largo de su carrera— es que sus decisiones siempre están guiadas por lo que es mejor para el pueblo de Minnesota. Tim ha dedicado su vida al servicio público poniendo a los habitantes de Minnesota en primer lugar, liderando con integridad, compasión y un profundo respeto por las familias trabajadoras. Su decisión de no presentarse a la reelección refleja ese mismo compromiso desinteresado con las personas a las que sirve. Quiero darle las gracias por su extraordinario liderazgo. Doug y yo deseamos lo mejor a Tim, Gwen y a toda la familia Walz en su próximo capítulo. Nuestro país es más fuerte gracias al servicio de Tim, y estoy profundamente agradecida por su amistad.