Las audiciones a ciegas surgieron por razones similares a las pruebas estandarizadas para la admisión universitaria. Existía el temor de que los blancos del establishment favorecieran a los suyos en lugar de minorías mejor cualificadas. Estas audiciones a ciegas debían igualar el terreno de juego. Cuando no sale así, los que mandan cambian las reglas, lo cual no puede permitirse.