Con 70+ años siento que tengo treinta años apoyando innovadores/innovaciones emocionantes que hacen posible lo imposible, desde ideas improbables hasta empresas que cambian el mundo y tienen impacto social. Nunca había tenido un ritmo de aprendizaje tan rápido en mi vida ni sentí que podía tener tanto impacto, lo cual es emocionante.
No se encuentra la utopía. Está construido por fundadores que se niegan a aceptar el mundo tal cual. El progreso favorece a los audaces y nos gusta apoyar empresas audaces e impactantes desde el principio.
101