Mi madre siempre nos decía a mis hermanas y a mí: "no te cortes la nariz para fastidiarte."  Y al pensar en las consecuencias del llamado Impuesto de los Multimillonarios, no puedo evitar oír su voz. Necesitamos una marea económica creciente para levantar todos los barcos, no un plan político que hunda la economía de innovación de California. (1/5)