No hay pruebas de que Tim Walz estuviera implicado en ello a nivel de enriquecimiento personal respecto a los fraudes somalíes, y ninguno de los diversos críticos, observadores, expertos, etc., que siguen este tema y con los que hablé para mi reportaje sobre las carreteras del condado creía que él fuera en absoluto el arquitecto de los fraudes. Era, digamos, sospechosamente poco curioso: o bien llevaba con calma los mecanismos de aplicación y rendición de cuentas o se oponía a ellos de forma encubierta; Podría haber despedido o investigado a funcionarios de varias agencias estatales que estaban perdiendo miles de millones de dólares, pero nunca lo hizo