La gente imaginaba Internet como una utopía porque pondría toda la información del mundo en nuestro bolsillo, pero en vez de disfrutar de los grandes libros y ver las grandes películas, nos hemos obsesionado con lo que está pasando ahora. La mayoría de lo que la gente consume online se ha creado en las últimas 24 horas. Es bueno para los negocios, pero malo para el alma. Las noticias, los cotilleos y las historias de Instagram de tus amigos parecen importantes en el momento, pero son pequeños bromistas porque nos distraen de la verdadera calidad. Claro, algunas cosas merecen. Pero la gran mayoría es una distracción. Y esto, insisto, es una de las causas raíz de la ansiedad y el mareo que afectan a la vida moderna. Estamos atrapados en un Ahora Interminable, y por mucho que intentes resistirte, Internet te arrastra de nuevo a él.