En el momento en que le preguntas si todavía te quiere, no lo hace. La pregunta lo mató. No puedes pedirle a alguien que te quiera y que te quiera, esas dos cosas no pueden existir en la misma habitación. Y veo a hombres mendigar y la súplica es lo que vacía sus ojos. Se casó con un hombre y ahora hay un chico preguntándole si es lo suficientemente bueno y algo en ella se enfría y nunca vuelve a calentarse. El deseo vive donde no es necesario y muere donde es desesperado y esta es una ley como la gravedad y no puedes discutir con la gravedad solo puedes caer