Uno de los casos de uso absolutamente, inequívocamente positivos de la IA es ayudarte a realizar tareas menores y de baja importancia en tu ordenador que sabes que son posibles pero que de otro modo tendrías que buscar documentación y depurar. No solo es más rápido, es menos estrés. Sé que debería ser posible alguna pequeña tarea, y en vez de tener que buscarla, simplemente describo lo que quiero y me dice exactamente cómo hacerlo. La Singularidad ha empezado bien.