Javier Millie cerró la mayoría de las oficinas gubernamentales. Solo quedaban estos: Asuntos Exteriores, Defensa, Interior, Finanzas, Derecho, Seguridad Interior, Salud, Recursos Humanos (transfirió los importantes restos de los ministerios que había cerrado). Entre los ministerios cerrados: educación, transporte, cultura, deportes, trabajo, bienestar, turismo, igualdad social, medio ambiente, ciencia y más.