Las criptomonedas y los gobiernos pueden ser amigos. Pero la mayoría de las cadenas tratan la regulación como un insecto y salen corriendo en dirección contraria. Este enfoque es miope, especialmente para la emisión y operación de stablecoins. Los bancos y los gobiernos no se despliegan en vías en las que no pueden confiar. Si queremos que las stablecoins impulsen salarios, facturas, acuerdos B2B y casos de uso más amplios, necesitamos: - cumplimiento - eficiencia - y seguridad Todo integrado en la cimentación. Para ADI Chain, es el mayor foso competitivo. Un ejemplo claro de ello es la próxima stablecoin respaldada por dirhams que será regulada por el Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos. ADI Chain proporciona la infraestructura que permite a gobiernos e instituciones operar en cadena. La siguiente fase de adopción no es "cripto vs. gobiernos". Es un entorno digital con políticas claras donde ambos pueden coexistir y escalar.