Los mempools cifrados son una de las ideas más limpias en la mitigación de MEV: ocultar detalles de transacciones hasta que sea demasiado tarde para anticiparlos al principio. Si los validadores (o un comité de umbral) no pueden ver la carga útil, no pueden hacerlo fácilmente: - copiar una operación, - Sándwich, - vender el flujo de órdenes, - o preposicionar alrededor de ella. En este caso estás reemplazando "todo el mundo lo ve al instante" por "la revelación ocurre después y debe coordinarse". Los principales costes se presentan como: ➤ latencia / retraso donde algunos diseños requieren una fase de revelación, una ventana de descifrado o preconfirmaciones. Eso puede añadir tiempo antes de la certeza de la ejecución. ➤ riesgo de coordinación cuando alguien tiene que descifrar (un conjunto de validadores, un comité o un mecanismo). Si fallan, se estancan o coluden, la experiencia del usuario se deteriora. ➤ Nuevos modos de fallo donde la gestión de claves, las suposiciones de liveness y el "quién aprende qué cuándo" se convierten en parte del área de tu protocolo. Así que los mempools cifrados no son un almuerzo gratis, sino una decisión consciente de pagar un coste de coordinación para reducir la visibilidad.