Es una locura. La oferta monetaria de China acaba de registrar su mayor aumento anual registrado, solo superado por el periodo de estímulo posterior a la pandemia. Esto equivale a unos 4,5 billones de dólares en un año, más que el tamaño de todos los bonos del Tesoro estadounidense que se mantienen en el balance de la Fed. No es de extrañar que los metales preciosos hayan estado tan volátiles últimamente.