Un colapso de Irán y Venezuela, sin una intervención militar real de Estados Unidos, serían el mejor escenario posible para la seguridad de Estados Unidos y el mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Si añades Cuba, el mundo cambia enormemente. Por mucho que ayude a Estados Unidos, es esencial para la gente de esos países increíbles que ha lidiado con un liderazgo horrible y brutal durante generaciones.