Pues bien, cuando los hombres que dicen ser mujeres arrastran a las mujeres por procesos judiciales de varios años intentando obligarnos a aceptarlas como mujeres, realmente no nos queda más remedio que seguir y seguir diciendo que los hombres no son mujeres. Pero no te preocupes, llegará un momento en que nunca volveremos a hablar de ti.