Es imposible tener una sociedad multicultural exitosa con recursos limitados, ética de trabajo diferente y estándares y normas culturales distintas. Los experimentos de multiculturalismo para Europa, Canadá y Estados Unidos han fracasado de forma concluyente. Si queremos volver a tener un país exitoso, simplemente tenemos que expulsar a mucha gente del país. No hay otra solución.