Se ha levantado el velo sobre el gran esquema Ponzi que es el sistema fiscal estadounidense. Los congresistas ganan 174.000 dólares al año y los convierten en 30, 40 millones porque esas asignaciones absurdas como las que vemos con USAID son una forma ingeniosa de blanquear dinero de impuestos. Los contribuyentes estadounidenses son víctimas de fraude.