mi prometido estuvo despierto media noche con el bebé, que estuvo inconsolable durante gran parte del tiempo. Esta mañana le oí a través de tapones para los oídos y dos puertas cerradas, entré, y en cuanto lo cogí dejó de llorar. Le calmé unos minutos y se lo devolví, y enseguida empezó a gritar otra vez a pesar de que mi prometido hacía todo igual que yo. En general, somos bastante iguales en cuanto al tiempo que dedicamos a cuidar del bebé, así que no es que el bebé me conozca más. Es agradable tener este superpoder, pero tampoco quiero las responsabilidades relacionadas.