Smith: Nuestro caso se basaba, francamente, en republicanos que anteponían su lealtad al país por encima del partido. Así que el presidente obtuvo información de personas de confianza sobre otros temas. Lo rechazaba cuando no le convenía de quedarse en el cargo. Y hubo un patrón en nuestro caso en el que cada vez que llegaba información que significaba que ya no podía ser presidente, la rechazaba. Y cualquier teoría, por muy descabellada que fuera, por muy poco basada en derecho, que indicara que podía, se aferraba a ella. Y teníamos - estábamos seguros de que teníamos pruebas muy sólidas de ese patrón. Además, añadiría que, muy conscientemente, no intentó llegar al tipo de personas con más experiencia en estos temas. Se acercó a personas que pensaba que podían apoyarle.