El optimismo sobre la inteligencia artificial ha impulsado una nueva ola masiva de construcción para albergar los chips de los que depende la IA. La energía necesaria para alimentar estos centros de datos alterará toda la red eléctrica estadounidense, aumentando quizá un 20%. Lee el nuevo informe @bismarckanlys (enlace abajo):
Los chips necesarios para los nuevos modelos de IA consumen mucha energía. La gran cantidad de estos chips que se utilizan hoy en día se alojan en instalaciones dedicadas llamadas centros de datos. La construcción de centros de datos está provocando ahora un crecimiento significativo de la red eléctrica estadounidense por primera vez desde los años 80.
La construcción de nuevos centros de datos está muy concentrada regionalmente, lo que refleja la facilidad de construcción y permisos en algunos estados frente a otros. Áreas importantes para centros de datos como Texas y Virginia están a punto de ganar aún más centros de datos, mientras que California, por ejemplo, quedará atrás.
Si la tasa de construcción sigue aumentando, eventualmente estos centros de datos estarán desviando energía de los consumidores comunes, que verán subidas de precios. Pero este resultado es indeseable para los operadores de red respaldados por el Estado, por lo que hay presión para que las empresas tecnológicas asuman los costes.
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