Si te alejas lo suficiente, surge un patrón claro. La mayoría de los grandes eventos culturales hoy en día no son movimientos orgánicos, sino narrativas amplificadas por la industria, fuertemente promovidas, patrocinadas y monetizadas. 1.) Concursos de belleza Eventos como Miss Universo, Miss Mundo y Miss Tierra se presentan como celebraciones de confianza y empoderamiento. Pero en el fondo, sirven a un ecosistema mucho más amplio. Cosmética, cuidado de la piel, moda, fitness, bienestar. Empresas como L'Oréal y Estée Lauder prosperan con aspiraciones. La idea es sencilla: si te pareces a ella, puedes convertirte en ella. La esperanza se convierte en demanda. La inseguridad se convierte en ventas recurrentes. 2.) San Valentín Lo que antes simbolizaba la expresión emocional ahora es una fecha límite comercial. Tarjetas, flores, bombones, joyas. Empresas como Hallmark y marcas de joyería prosperan con esto. El amor ya no se siente. ...