Quizá una opinión polémica: Es una disonancia cognitiva querer más apoyo para las artes y luego ridiculizar a quienes llegan con recursos porque no son lo suficientemente 'cultos', 'de buen gusto' o 'orgánicos' ¿Es justo estar frustrado, pero morder la mano que quiere darte de comer? ¿Qué gana eso?