El mayor problema en la era de Internet es que Internet no mejora tu capacidad ni experiencia, pero sí mejora tu cognición. Mucha gente piensa erróneamente que merece lo que no merece. De hecho, tu cognición no ha mejorado, pero tus deseos se han elevado. La gente que llama a Twitter y hace fortuna en el mundo de las monedas viene a mirarse al espejo, llama a tus padres y ve quién eres, ¿crees que has cambiado tu vida?