🌀 En el nivel más profundo, todo lo que nos rodea es pura energía en movimiento. La física cuántica dice que la materia no está hecha de pequeños fragmentos sólidos, sino de vibraciones en campos invisibles, que zumban suavemente bajo la realidad. Los átomos, el aire, incluso nuestros propios cuerpos son patrones de movimiento brillantes, en constante cambio e interacción. 🔷 Y lo sentimos. Nuestros pensamientos disparan ondas eléctricas, nuestras emociones se propagan a través de los ritmos cardíacos y las hormonas, y nuestros cuerpos responden como diapasones al mundo que nos rodea. 🔷 Cuando miras el universo de esta manera, deja de ser un conjunto de objetos... y se convierte en una red viviente de vibraciones — una danza cósmica donde todo influye en todo.