Creo que nuestra definición de matemáticas cambiará fundamentalmente. Los matemáticos solían dedicar su tiempo a resolver ecuaciones complejas, y la automatización les liberaba para hacer trabajos creativos más abstractos. Pero a pesar de todos los avances en ordenadores, comunicaciones e IA, las matemáticas siguen haciéndose en gran medida aisladas, con una pizarra y un sofá. La mayoría de las colaboraciones se hacen presencialmente en conferencias. Esto está empezando a cambiar. Las matemáticas en el futuro se parecerán más a un software de escritura. Ambos irán convergiendo cada vez más.