Si el trading se siente emocionante, probablemente lo estés haciendo mal. Los mejores traders no persiguen la adrenalina, dominan el aburrimiento. Sin hype. Sin fuegos artificiales. Solo movimientos silenciosos y calculados repetidos una y otra vez. Mientras los amateurs persiguen la dopamina, los profesionales apilan disciplina. ¿Quieres apostar? Las Vegas está abierta 24/7. ¿Quieres construir riqueza? Comienza a pensar como la casa, no como el jugador.