Los científicos acaban de presentar una reconstrucción en 3D de cómo pudo haber sido Adam, el primer humano, combinando genética antigua con IA de vanguardia. Utilizando datos de ADN de restos humanos primitivos y tecnología avanzada de modelado facial, los investigadores produjeron una imagen que se sitúa en algún punto intermedio entre la ciencia, la historia y las escrituras. No se presenta como una verdad definitiva, sino como un fascinante puente entre nuestras historias más antiguas y nuestra tecnología más reciente.