Hace cuatro años, Bill Gates salió en televisión diciendo al mundo que la gente "no tenía ninguna posibilidad" de evitar la vacuna contra la COVID, afirmando que los vacunados no se transmitirían y que los no vacunados "pondrían en peligro a sus abuelos". Todas y cada una de las afirmaciones resultaron ser falsas. Todo. Y aun así se marchó sin ninguna consecuencia