Hace unas noches vi el documental de Eddie Murphy, Being Eddie, en Netflix. Algunas reflexiones... Primero, hombre, ese tipo es talentoso. No hay nadie como Eddie Murphy. Talento generacional. En segundo lugar, el documental no tocó ninguno de los escándalos y controversias de su carrera. Está bien, es justo. En tercer lugar, le pedí a mi esposa que cancelara Netflix y no lo hizo. Aparentemente, a los niños les gusta Paw Patrol. Bueno, ya está cancelado y es porque vi una película anoche llamada The Rip. Vaya, ¿qué tan corrupta es la industria de las críticas de cine? Esa película era basura. Diálogo, actuación, cinematografía, trama... todo estaba por debajo del promedio, y aún así esa película tiene un 82% en Rotten Tomatoes. Qué broma. En cuarto lugar, Eddie Murphy cambió su risa. Ya no ríe como solía hacerlo porque sentía que su risa se estaba convirtiendo en un truco. De hecho, cambió la forma en que ríe. Me pareció interesante. Por último, Murphy dijo un par de cosas que me parecieron muy sabias. Hablaba sobre cómo mantiene su vida en orden ahora y dijo que si una persona pone a sus hijos primero, nunca tomará la decisión equivocada. Y esto... dijo que cuando ores, no ores por éxito. Ora por paz mental. Me gustó mucho eso. Les deseo a todos paz mental. Aquí está Randy Travis cantando sobre la bendita paz mental.