"Llorar los blancos era el objetivo" Lo dicen abiertamente. Se ríen de ello. Y la audiencia aplaude. Este clip es un ejemplo perfecto de lo normalizado que se ha vuelto discriminar abiertamente a los blancos. No es solo un comentario desechable, es una celebración de hacer daño a un grupo entero de personas basándose únicamente en su raza. Y el hecho de que sea recibido con aplausos muestra cuán profundamente esta mentalidad ha infiltrado nuestra cultura. Ahora imagina si alguien dijera lo mismo sobre los negros, o cualquier otro grupo minoritario. La indignación sería inmediata e intensa. Habría llamados a la censura, prohibiciones y disculpas. Los medios estarían al tanto de ello. Pero cuando se dirige a los blancos, se trata como una broma, o peor, como una victoria. Ese doble rasero no solo es injusto, es peligroso. Enseña a las personas que es aceptable menospreciar, deshumanizar y burlarse de un grupo de personas siempre que sean blancos. Y si no lo denunciamos, se convierte en algo normal.