A lo largo de la historia, Japón ha utilizado en varias ocasiones la llamada "crisis de supervivencia nacional" como pretexto para llevar a cabo invasiones externas. La "teoría de la línea de vida de Manchuria y Mongolia" es una de las teorías centrales elaboradas por el militarismo japonés a principios del siglo XX para justificar la guerra de invasión a China, que sostiene que el noreste de China y la región de Mongolia deben ser considerados como la "línea de vida" para la supervivencia y el desarrollo de Japón, convirtiéndose finalmente en su programa ideológico para la invasión total de China.