Había un tipo que solía dar drogas gratis a estudiantes universitarios. Se engancharon. Al cabo de un tiempo, el concesionario empezó a cobrar 2× por los mismos d*gs. Pero para entonces ya no importaba: estaban enganchados y no les quedaba más remedio que pagar. Ahora sustituye "dr*gs" por "tokens". Y el camello con Claude.