Antes del discurso de victoria y las celebraciones del 4 de noviembre, hubo horas de espera ansiosa mientras veíamos cómo llegaban los números. Aquí tienes un vistazo a todo, tanto el estrés como la alegría. Gracias a todos los neoyorquinos que creyeron en esta lucha por la clase trabajadora. Estoy muy orgulloso de jurar el cargo de vuestro alcalde mañana.