Me negué absolutamente a practicar golf hasta hace 3 años, a pesar de que mi tío abuelo me enseñó a golpear la bola cuando tenía 12. Evité el deporte porque tenía a) muy poco tiempo libre que estaba dispuesta a dedicar a aprender, b) conocía a personas que jugaban de manera obsesiva y esa era mi impresión de lo normal, y c) había muy pocas mujeres en mi red con las que jugar. Gracias a unos nuevos amigos encantadores y alentadores - hombres y mujeres - que pacientemente me dejaron acompañarlos cuando jugaban, lo empecé a practicar. Este fin de semana tuve mi primera lección formal y superé mi miedo al híbrido (resulta que no es un driver usado sin tee). Algunas reflexiones rápidas: ¡mujeres (y cualquier otra persona que se sienta como un extraño en el golf) no se dejen desanimar por los estereotipos del golf! Es una forma divertida de estar al aire libre con amigos. No tiene que llevar todo el día (¿9 hoyos en 90 minutos, alguien?). Es más saludable - y al mismo tiempo - que un largo y bochornoso brunch de fin de semana. Y - de manera directa - para aquellos en los negocios, es una habilidad increíblemente útil. ¡Una buena actitud y un ritmo rápido compensan un juego imperfecto! ¡Apoyando a todos los que lo intentan! ¡Para todos como @alexisohanian que trabajan para hacer el golf más accesible!