Realmente creo que estamos entrando en la edad dorada del software y la informática. Se va a escribir tantísimo software en el futuro. Y eso va a introducir una serie de nuevos desafíos. Y realmente parece que la forma de abordar esos desafíos no son los marcos y plataformas, sino los fundamentos de la informática. Los desafíos ya son muy evidentes. Por ejemplo, gestionar la brecha semántica de la sintaxis, hacer cumplir la seguridad a nivel de sistemas de lenguaje (¿es finalmente el momento de la computación confiable?), manejo y recuperación de errores a nivel de sistema completo, evolución de la arquitectura basada en aprendizajes en tiempo de ejecución, formalización de la intención a un nivel más alto, repensar la gestión del estado y las garantías, etc. etc. La innovación necesaria abarca toda la pila. Desde el silicio hasta las prácticas de ingeniería de software. Ya estamos viendo la disrupción en todas partes: chips, redes, sistemas operativos, lenguajes, entornos de lenguaje, sistemas distribuidos, soporte de plataformas, seguridad, etc. etc. etc. Qué momento.