El primer ministro de Canadá ha alcanzado un nuevo acuerdo comercial con China. En la comunidad angloparlante, los internautas de EE. UU. y Canadá ya están en un gran alboroto…… Es muy irónico que, hace diez años, Canadá era casi el modelo de aliado más "obediente" de EE. UU. El incidente de Meng Wanzhou fue el primero en la fila, seguido de los aranceles sobre los vehículos eléctricos, y las declaraciones diplomáticas nunca se quedaron atrás. Parecía que, mientras uno se moviera lo suficientemente rápido y con suficiente dureza, podría obtener la certificación de "aliado central". Sin embargo, lo que se ha obtenido es que EE. UU. ha ido formando gradualmente un consenso: Canadá no es un aliado, sino un vasallo que se da por sentado. Por lo tanto, el significado de la cooperación entre China y Canadá ya ha superado el comercio en sí. Para todos los aliados de EE. UU., es una señal de gran importancia. Europa, Japón, Corea del Sur, estos países que durante mucho tiempo se han considerado "aliados centrales", quizás deberían replantearse una cuestión: Cuando eliges firmemente a EE. UU. como aliado, puedes pensar que estás sentado en la mesa, pero una vez que hay un conflicto de intereses, te darás cuenta que en realidad siempre has estado en el menú.